Cuando era pequeña, siempre me hacia esta pregunta…
¿A donde irán los gorriones cuando mueren?
Nunca nadie me lo contestó. Si veo un pájaro muerto,
Por alguna fuerza maligna, sé que no murió,
Me digo a mi misma está en un buen lugar, junto a los suyos,
Igual que los humanos, pues eso me decían cuando moría una persona.
En esa época, cuando yo era pequeña, tuve un amigo,
Mi mejor amigo hasta ahora, un niño de siete años;
Éramos los mejores amigos, yo le decía que era mi gorrión,
Pues tenía un tamaño muy pequeño para su edad,
Jugábamos en el patio de mi casa, es irónico pensar y hasta decir esto de los gorriones, puesto que él también murió.
Aquel día lo recuerdo muy bien, cuando supe que él iba a morir,
Ese dia lo espere hasta el cansancio en mi patio allí teníamos un arenero donde jugábamos todo el tiempo, hasta que empezó a llover y mama salió por mí, antes de entrar a la casa voltee hacia el arenero y vi como el castillo que el gorrión y yo habíamos construido un día antes se deshacía por la lluvia. Mamá me dio una taza de leche y me dijo con voz temblorosa,
A tu amigo Paquito, le han encontrado una enfermedad grave, sabes,
Se llama leucemia, es una enfermedad muy peligrosa para un niño de su edad y como no se la detectaron a tiempo, pues así como los gorriones que tanto quieres, el también tendrá que irse, me explicó mamá.
Por supuesto que yo no lo creía y al otro día fui a buscar a Paco,
Pero su mamá Salió y me dijo que él no podía recibir visitas, así que me fui a mi casa bastante triste. Llegando a casa recibí una llamada, era Paco,
Me dijo que en la noche sin que nadie se diera cuenta saliera al patio de la casa y nos encontraríamos en el arenero.
Ahí juntos empezamos a reconstruir nuestro castillo, él me dijo; ¿SABES?, podríamos vivir en un castillo como este y nunca crecer;
Fue pasando la noche y empecé a notar que Paco estaba cansado. Permanecimos un rato mas sentados, viendo nuestro imponente castillo de arena y la magia que él escondía, para dos niños de esa edad.
Al poco tiempo Paco me dijo: Creo que es hora de que yo vaya al castillo, se acostó en mis piernas y me dijo “Ven a visitarme, pues estaré solo”,
Le prometí que lo haría, por supuesto que lo haría y mi gorrión voló; en esos momentos supe... A dónde van los gorriones cuando mueren.
SIMONA.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.