Hay muchas ocasiones en que la vida nos reparte una mala mano.
¿Como juegas esas malas manos cuando te toca una?
¿Te aferras? ¿Te niegas a rendirte?
¿Aunque no tengas la garantía de lograr el triunfo?;
¿ o te lamentas y te compadeces de ti mismo, porque estás seguro que tus dificultades y problemas son mucho más terribles que las desgracias de cualquier persona?
Cuando las cosas están yendo diferentes a lo planeado, los días comienzan con el pie izquierdo, o te irritas con todos los demás y hasta sientes lástima de ti mismo.
Te invito a Leer y meditar este poema y a compartirlo con todas tus amistades.
Hoy, en un autobús, vi a una bella muchacha de cabello rubio… la envidié… parecía tan alegre… y desee ser así de bonita. De pronto, cuando se puso de pie para irse, la vi cojear por el pasillo. Tenía una sola pierna y usaba muleta; sin embargo, al pasar… ¡que sonrisa! ¡Oh Gran Dios! Perdóname cuando me lamento… Tengo dos piernas… El mundo es mío.
Al bajar del autobús, me detuve a comprar unos dulces. El muchacho que los vendía era muy encantador. Conversé con él. Se veía tan contento. Si me retrasaba, no habría problema. Y cuando me retire me dijo: Ha sido usted muy amable, se lo agradezco, es grato conversar con gente como usted, porque sabe –dijo- soy ciego.
Oh Dios perdóname, cuando me lamento… tengo dos ojos… El mundo es Mío.
Después… al irme caminando por la calle, vi a un hermoso niño… con ojos de cielo. Estaba de pie y observaba a otros niños que jugaban. Parecía indeciso. Me detuve un momento y le dije: ¿Por qué no vas a jugar con ellos? Siguió viendo hacia enfrente sin decir nada y entonces me di cuenta, que no podía oír. ¡Oh Dios! Perdóname cuando me lamento! Tengo dos oídos. El Mundo es Mío.
Alce los ojos al cielo y me dije, ¡Oh Dios… perdóname cuando me lamento!.
Con pies que me llevan a donde quiero ir, con ojos para ver los colores del atardecer, con oídos para escuchar todo lo que quiera saber… En realidad… soy muy afortunada.
El Mundo es Mío. Autor Desconocido.
Cada dia… es un Don Especial de DIOS, y si bien, la vida no sea siempre justa,
Uno no debe dejar que las Penas, las dificultades y desventajas de determinado momento, envenenen la actitud y los planes que uno tiene para SI MISMO y para su futuro. No se puede ganar, si se lleva puesta la fea capa de la autocompasión,
y el sonido desagradable de los lamentos;
Con toda seguridad estos ahuyentan cualquier oportunidad de éxito.
DE: Una Mejor Manera de Vivir – Og Mandino.
SIMONA.

